
Familia Rodríguez: De las frutas de carozo a los cultivos bajo cubierta en Albardón
Victor Garcia
La familia Rodríguez, con su finca ubicada en Las Tapias, Albardón, ha encontrado en la producción bajo cubierta una oportunidad para diversificar y mejorar su producción agrícola. Esta zona, conocida por ser propicia para la agricultura temprana, también ofrece condiciones ideales para los cultivos de invernadero. Actualmente, tienen una plantación de zucchinis en crecimiento, preparándose para las cosechas de invierno.
José María Rodríguez, hijo y miembro activo de la finca, compartió detalles sobre la transición de la producción de frutas de carozo a los cultivos bajo cubierta. "Decidimos pasar de lo que era fruta carozo a invernadero porque vimos que nuestra finca está en un lugar muy adecuado para este tipo de cultivos. Tradicionalmente, no nos dedicábamos a las chacras convencionales, así que esto fue una idea de negocio para optimizar el uso de nuestra tierra", explicó.
La producción bajo cubierta, o invernadero, presenta varias diferencias con respecto a la agricultura tradicional. Una de las principales es la inversión inicial, que puede ser considerable debido al costo del nylon, los postes y la mano de obra especializada. Sin embargo, este tipo de cultivo ofrece ventajas significativas en términos de calidad y continuidad de producción. "El zucchini de invernadero suele tener un precio entre un 20% y un 30% más alto que el de campo abierto, debido a su mejor calidad al no estar expuesto a los elementos como el viento", comentó Rodríguez.
El mercado de zucchinis es volátil, influenciado por factores climáticos y la oferta disponible. "Hoy, un cajón de zucchini puede valer entre 30 y 45 mil pesos, un precio que es excepcionalmente alto debido a la escasez tras las heladas que arrasaron con los cultivos a campo abierto. Sin embargo, los precios pueden bajar drásticamente si la oferta de invernadero se satura, llegando a veces a solo 5 mil o 10 mil pesos", detalló José María.
El trabajo en el invernadero requiere una gestión constante y especializada. "La producción bajo cubierta necesita más mano de obra y es mucho más técnica. Las plantas están en un ambiente con alta humedad y temperaturas, condiciones ideales para las plagas, por lo que hay que estar muy atentos para prevenir enfermedades. Es un proceso que exige mucha dedicación y conocimiento", explicó.
A pesar de los desafíos, la familia Rodríguez ve en los invernaderos una oportunidad para asegurar la continuidad de su producción y aprovechar las ventajas del mercado. "Cuando las chacras a campo abierto llegan a su fin debido al clima, los invernaderos comienzan a producir. Esta contracíclica permite tener verduras y hortalizas en invierno, que normalmente se cultivan en verano", agregó.


Enero atípico en San Juan: las lluvias superaron en un 160% la media histórica

El granizo del 30 de enero castigó aproximadamente 1.600 has. productivas y concentró daños en 4 departamentos de San Juan

Vuelve el empaque "bajo parral": SENASA oficializa la medida para optimizar costos y operatividad en la uva

Glencore Pachón invierte $600 millones para mejorar el sistema de riego agrícola en Calingasta


