Reconversión vitícola en San Juan: El gobierno gestiona el ingreso de variedades de uvas de mesa con licencia

Bajo el programa Viticultura 360, la provincia impulsa un cambio histórico para elevar la calidad, superar la dependencia externa y responder a la demanda alimentaria global. El Secretario de Agricultura Miguel Moreno dio un detallado informe del trabajo en el sector de la uva de mesa
AGRICULTURA02/09/2026Victor GarciaVictor Garcia

uvas flame

En el marco del plan estratégico para la diversificación productiva de la provincia, el Gobierno de San Juan dio un paso importante en la transformación del sector vitícola. Tradicionalmente centrada en la elaboración de vinos, la provincia redefine sus prioridades para consolidar la producción de uva de mesa, pasas y mostos como alimentos de alta demanda internacional. Este cambio de paradigma se sustenta en el programa provincial Viticultura 360, una iniciativa integral de mediano y largo plazo orientada a sentar las bases de una viticultura competitiva y resiliente ante las dinámicas del mercado actual.

El Secretario de Agricultura de San Juan, Miguel Moreno, destacó la importancia de este enfoque integrado, resaltando la necesidad de planificar más allá de las urgencias inmediatas de la coyuntura económica nacional y provincial. En palabras de Moreno, la visión gubernamental busca abordar de forma paralela lo coyuntural y lo estructural:  "Sí, claramente esto es parte de del programa 360, viticultura 360 San Juan, donde se fue trabajando en los procesos de diversificación o acentuando la diversificación de la uva en nuestra provincia. Nosotros seguimos trabajando y apostando al vino. Creemos que es un icono, nuestro ADN, pero también creemos en la necesidad del mundo de la búsqueda de alimentos. Y en eso, más allá de que tengamos situaciones coyunturales que resolver y estamos seguros y siempre usando y haciéndonos propias las palabras del gobernador Marcelo Orrego, donde dice resolver lo urgente, trabajar lo importante, también estamos diseñando el futuro como él lo dice y este tipo de acciones son las que van a ir generando las bases sólidas para la nueva viticultura que se viene."

El foco del gobierno fue el ingreso de variedades de uvas de mesa con licencia, que aportan sanidad y calidad al sector. Los varietales que ingresaron son de Flame, Diamond Muscat, Fiesta, Selma Pete, Summer Muscat, Thompson Seedless y tres pie: Paulsen, O39-16 y Salt Creek. Algunos de estos varietales tienen presencia hace años en San Juan, sin embargo al carecer de las licencias, con el tiempo fueron incorporando virosis que los lleva a perder volumen y calidad de producción.

 Alianza público-privada: Negociación con los gigantes de la genética mundial
La concreción de esta reconversión requirió romper con años de aislamiento comercial. Históricamente, las grandes compañías globales de genética vegetal, que desarrollan variedades registradas y protegidas, estaban reacias a sentarse a negociar con productores locales o a introducir sus materiales en el país. Ante este panorama, la Secretaría de Agricultura de San Juan, en colaboración directa con la Cámara de Comercio Exterior, productores independientes y un equipo especializado de ingenieros asesores en uva de mesa, tomó la iniciativa de viajar al país vecino de Chile durante un simposio internacional para entablar un diálogo directo con los principales obtentores. La historia marca que este rechazo de los proveedores de varietales con licencia se debe a que hubo en la historia algunos productores que decían que la licencia no se tiene que pagar en el país y no lo hicieron.

Este esfuerzo conjunto del sector público y privado permitió presentar un informe sobre el potencial de San Juan y de Argentina, logrando un cambio en la recepción por parte de las empresas genéticas más importantes del mundo, tales como Sandw o Boom Fresh. Como resultado de estos encuentros, sellaron un compromiso de ingreso para estas variedades licenciadas al país, lo que implica que los productores deberán pagar los correspondientes cánones y regalías (royalties).

El Secretario Moreno enfatizó que este acuerdo marca un momento cultural y comercial en la provincia, superando prejuicios internos históricos que limitaban el crecimiento de la actividad vitícola local por el rechazo al pago de patentes:  "Lo importante de esto es que se superó también la barrera interna de que los productores no querían pagar los royaltis por las certificaciones y eso pasó siempre. La única manera que tenemos de poder crecer en uva de mesa es poder tener variedades que sean competitivas, variedades que el mundo demande."

La uva de mesa como alimento de alta demanda y la brecha de valor
A nivel global, la uva de mesa se encuentra en el top 5 de las frutas más consumidas en fresco. Su popularidad responde a las propiedades nutricionales, su atractivo visual y, su practicidad como un snack saludable que no requiere utensilios para su consumo. Sin embargo, la falta de actualización varietal mantuvo a Argentina al margen de esta pujante tendencia comercial global. La desactualización genética se manifiesta con crudeza incluso en el mercado nacional, donde el producto local se ve severamente castigado en comparación con los países vecinos.

Moreno destacó esta brecha comercial con un ejemplo contundente del principal centro logístico de alimentos del país:  "Un ejemplo claro es que en el Mercado Central de Buenos Aires las uvas de mesa de nuestro país valen la mitad que las uvas de mesa que ingresan de Perú, Brasil o Chile. Esto tiene que ver con un tema de variedad, no de calidad. Y eso los productores hoy lo tienen muy claro. Saben que la única manera de poder avanzar y no generar un círculo espiralado hacia abajo es avanzar hacia nuevas variedades de uva. La única manera es a través de estas empresas," que son las que tienen las patentes y certificaciones respectivas.

La diversificación como pilar de sustento económico
Hay que decir que mientras que el consumo de vino experimenta caídas estructurales a nivel global por motivos culturales, el mercado de alimentos saludables y en fresco ofrece un horizonte dinámico y en crecimiento. La uva de mesa, la pasa y el jugo concentrado de uva (mosto) hoy se plantean como las alternativas de sostenibilidad económica para los viñateros locales que basan su sustento en la uva, dándoles la posibilidad de reconvertirse sin salir de su área de conocimiento tradicional.

En relación con este rol alimentario e integrador, el Secretario de Agricultura, Miguel Moreno describió la importancia socioeconómica de ampliar el espectro de comercialización para el productor de la provincia:  "La uva de mesa, la pasa y el mosto como alimentos tienen la única oportunidad de seguir creciendo. Esto permitirá contar con una salida para aquellos productores que tienen en su forma de vivir la uva como la base de su economía. Tener la opción de diversificar dentro de la misma área y poder salir adelante con un producto que sea más competitivo y que sea exportable hacia mundo."

Políticas de apoyo y el renacer de la capacidad exportadora
Para respaldar esta transición, el Estado provincial ha dispuesto diversas líneas de crédito destinadas tanto a la diversificación como a la modernización tecnológica (sistemas de riego eficiente y paneles solares). Sin embargo, en las reuniones técnicas mantenidas con el sector vitícola, la financiación quedó en un segundo plano. El motor de cambio fue la confirmación del acceso a esta genética de élite, descrita por las autoridades como 'la zanahoria' que inspira a avanzar.

La obtención de estas licencias evita un colapso inminente debido a la importación de fruta en fresco y redefine el rol de la Argentina en el mercado mundial, permitiéndole superar el mote de mero consumidor para volver a ser considerado un productor de uvas de mesa. Sin embargo, la reconversión no mostrará resultados inmediatos, por lo que se tendrá que trabajar de manera consciente en el sector.

Moreno concluyó analizando el cambio de posición de la Argentina a nivel estadístico mundial y el horizonte que abre esta nueva tecnología agrícola:  "A nivel mundial y estadístico para el mundo, Argentina es un país consumidor, no un país productor. Dejamos de ser productores hace mucho tiempo. Entonces hoy tenemos que revertir eso y gracias a esta nueva tecnología que vamos a tener, nos va a permitir ser nuevamente un país productor."

Con miras a recuperar los niveles de participación y exportación que la viticultura de mesa sanjuanina ostentaba a inicios de la década de 2000, esta gestión marca el inicio de una era de reconversión impulsada por la resiliencia productiva. Como resume, el secretario Moreno señaló: "El objetivo es al menos recuperar el espacio perdido que se tenía a principios de los años 2000. Lo más importante es que el productor pueda iniciar nuevamente, tener esa resiliencia necesaria y arrancar nuevamente con algo que dara trascendencia porque va a tener la posibilidad de la comercialización y eso creo que nos inspira, nos alienta a la reconversión."

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