
Tratado binacional: Tres ejes para transformar la frontera en un polo estratégico del cobre

Argentina y Chile dieron un paso decisivo para profundizar la integración minera bilateral con la recomendación de los Protocolos Adicionales Específicos (PAE) para los proyectos Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, ubicados en la cordillera de los Andes, en el área fronteriza entre San Juan y la Región de Atacama.
En el marco del Tratado de Integración y Complementación Minera, la Secretaría de Minería de la Nación participó de la aprobación de los marcos operativos que permitirán avanzar en el desarrollo integrado de estos proyectos, considerados estratégicos por su potencial para ampliar la producción de cobre y fortalecer la posición de la Argentina en el mercado de minerales críticos.
Tres ejes para una minería binacional
El avance de los protocolos se estructura sobre tres ejes centrales que buscan transformar la frontera entre ambos países en un espacio de integración productiva.
El primer eje es la previsibilidad para las inversiones. Los acuerdos establecen condiciones operativas y regulatorias que permiten brindar mayor claridad a las empresas que desarrollan proyectos en ambos lados de la cordillera. El objetivo es reducir obstáculos derivados de la ubicación fronteriza y generar un marco que facilite la llegada y permanencia de capitales de largo plazo.
El segundo eje es la integración y coordinación de las operaciones mineras. Los protocolos permiten unificar criterios y coordinar activos, instalaciones y actividades vinculadas con yacimientos que se extienden a ambos lados de la frontera. De esta manera, la integración binacional se convierte en una herramienta para hacer viable el desarrollo de recursos que, por sus características geográficas, requieren una mirada conjunta.
El tercer eje es el desarrollo regional. La puesta en marcha de estos proyectos tiene el potencial de generar inversiones en infraestructura, ampliar la participación de proveedores locales, crear empleo calificado y dinamizar las economías de San Juan y de la Región de Atacama. La integración minera, en este sentido, excede la explotación de los yacimientos y apunta a construir una cadena de valor con impacto territorial.
Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, en el centro del nuevo escenario
Los nuevos protocolos alcanzan tres iniciativas ubicadas en una de las zonas con mayor potencial cuprífero de la cordillera.
El Proyecto Vicuña integra el yacimiento Josemaría, en San Juan; Tamberías, en Chile; y el depósito Filo del Sol, que se extiende a ambos lados de la frontera. Se trata de uno de los desarrollos de mayor escala y relevancia para el futuro de la minería del cobre en la región.
El Proyecto NexoAndino comprende el yacimiento Lunahuasi, en territorio sanjuanino, y Los Helados, ubicado en Chile, consolidando otro espacio de integración de recursos minerales fronterizos.
Por su parte, Filo Sur permitirá consolidar y unificar los trabajos de exploración operativa dentro del denominado Distrito Vicuña, reforzando la visión de conjunto sobre una zona que concentra importantes perspectivas para el desarrollo cuprífero.
Argentina busca aprovechar la ventana del cobre
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, destacó el carácter estratégico del acuerdo y la necesidad de que Argentina aproveche durante la próxima década el escenario internacional favorable para el cobre.
“Argentina formará parte de la región que generará más de la mitad del cobre del mundo”, señaló el funcionario, quien planteó que el país debe maximizar durante los próximos diez años la oportunidad que representa este mineral.
En ese sentido, Lucero remarcó que el Tratado de Integración y Complementación Minera constituye una herramienta para facilitar el desarrollo de los proyectos ubicados en la frontera y generar mejores condiciones para su puesta en marcha.
El planteo adquiere especial relevancia frente al crecimiento de la demanda mundial de cobre, considerado un mineral crítico para la transición energética, la electrificación y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Un ciclo de inversiones que busca consolidarse
La profundización de los mecanismos de integración con Chile se produce en un momento de fuerte expansión de las inversiones mineras en Argentina. Según la información oficial, el país atraviesa el mayor ciclo de inversiones cupríferas de la historia reciente, con USD 22.000 millones aprobados en proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En este contexto, los acuerdos binacionales buscan acompañar el flujo de capitales con reglas que permitan concretar proyectos de gran escala y, al mismo tiempo, potenciar sus efectos sobre las economías regionales.
Para San Juan, el escenario adquiere una dimensión particular. La provincia concentra algunos de los principales proyectos cupríferos en desarrollo y exploración del país, por lo que la coordinación con Chile aparece como un factor determinante para avanzar en infraestructura, logística, servicios y operaciones en la alta cordillera.
La consolidación de estos tres ejes —previsibilidad de las inversiones, integración operativa y desarrollo regional— coloca nuevamente al Tratado Minero entre las herramientas centrales para transformar el potencial geológico de la frontera en producción, empleo y crecimiento económico.


Empresas mineras de Iglesia y el Gobierno provincial acuerdan impulsar capacitación y empleo local
MINERÍA21/08/2026
Fondos mineros para baterías: una iniciativa inédita de almacenamiento energético en San Juan
MINERÍA20/08/2026
Gualcamayo inicia un plan de infraestructura estratégica por más de US$ 15 millones en San Juan
MINERÍA14/08/2026
Lo que dice el acta: San Juan y Vicuña Argentina S.A. sellan alianza estratégica de USD 250 millones para infraestructura y desarrollo regional


