El Niño asoma en el invierno sanjuanino: más nieve en la cordillera y una oportunidad para aliviar la sequía

En medio de una de las sequías más prolongadas de las últimas décadas, El Niño vuelve a instalarse en la agenda climática de San Juan como una variable capaz de modificar —al menos parcialmente— el escenario hídrico del invierno que se aproxima.
21/04/2026

nevadas

Las perspectivas de nevadas genera expectativas para la próxima temporada

En medio de una de las sequías más prolongadas de las últimas décadas, El Niño vuelve a instalarse en la agenda climática de San Juan como una variable capaz de modificar —al menos parcialmente— el escenario hídrico del invierno que se aproxima.

El climatólogo Germán Poblete sostiene que este fenómeno, asociado al sobrecalentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial, tiene implicancias directas en la dinámica atmosférica global. “El Pacífico representa cerca de la mitad de la superficie del planeta. Lo que ocurre allí repercute en la circulación de la atmósfera y, por ende, en regiones como la nuestra”, explicó a Info Universidad.

Más nieve en la cordillera, la clave para el agua
Para una provincia atravesada por la escasez hídrica desde 2010, la posibilidad de un invierno con mayores nevadas en la cordillera aparece como una señal alentadora. Según Poblete, existe evidencia estadística que vincula la presencia de El Niño con un aumento en la probabilidad de precipitaciones níveas en alta montaña.

El mecanismo es claro: el fenómeno debilita el Anticiclón del Pacífico Sur, una barrera de alta presión que, en condiciones normales, bloquea el ingreso de frentes húmedos hacia la región.

“Cuando ese anticiclón pierde intensidad, se abre la puerta para que los sistemas nubosos lleguen a la cordillera sanjuanina y generen nevadas. Eso es fundamental para la acumulación de reservas de agua en forma de nieve”, detalla el especialista.

No obstante, aclara que los modelos internacionales proyectan una consolidación del fenómeno recién hacia julio y agosto, aunque ya se observan indicios de su desarrollo en el Pacífico.

Pese a las buenas perspectivas que se plantean desde la visión del doctor Poblete, San Juan no puede dejar de lado, el trabajo que se viene haciendo respecto a una gobernanza consciente del agua. No porque lleguen las nevadas salvadoras es que todo se vaya a prestar para el derroche, sino que se tienen que hacer reservas y cuando esto se logre, trabajar en la posibilidad de recarga del acuífero, que a raíz de la extracción constante para mantener el sistema productivo viene retrocediendo y bajando de manera preocupante.

Un invierno con matices: temperaturas y extremos
En cuanto al comportamiento térmico, el escenario no es lineal. Si bien El Niño suele asociarse a temperaturas promedio levemente superiores a lo habitual, esto no implica la ausencia de frío intenso.

La media puede ser engañosa porque esconde los extremos. Vamos a seguir teniendo temperaturas bajo cero y eventos de frío marcado”, advierte Poblete.

En ese sentido, diferencia entre la tendencia general del invierno y la aparición de olas de aire polar o subpolar, fenómenos de corta duración que responden a la dinámica propia de la atmósfera y no dependen directamente del fenómeno oceánico.

Tormentas inesperadas y un sistema complejo
El otoño ya ofreció un anticipo de la variabilidad climática con lluvias y tormentas poco habituales en la provincia. Según explica Poblete, estos eventos estuvieron asociados a las denominadas bajas segregadas.

Se trata de núcleos de aire frío en altura que, al interactuar con aire húmedo en superficie, generan tormentas de rápido desarrollo, a menudo acompañadas de granizo.

“Son sistemas pequeños pero muy intensos. Tienen la capacidad de generar precipitaciones fuertes en poco tiempo, lo que explica las lluvias sorpresivas que vimos en los últimos días”, señala.

Entre la expectativa y la cautela
Con un invierno en puerta, El Niño se perfila como un factor determinante para la provincia. La posibilidad de una mayor acumulación de nieve en la cordillera alimenta las expectativas en sectores clave como el agrícola, el energético y el abastecimiento de agua.

Sin embargo, los especialistas insisten en la cautela: el clima no responde a una única variable, sino a una interacción compleja de factores. De hecho hubo algunas nevadas tempranas en la cordillera y el nivel de sublimación fue “muy alto”, de acuerdo a lo que informaron fuentes técnicas consultadas.

En ese delicado equilibrio, San Juan se prepara para transitar un invierno donde la esperanza de recuperar parte de sus reservas hídricas convive con la incertidumbre propia de la dinámica climática.